receta para quererte
El truco es sencillo. Deja de pensar y actúa. Abandona todos los andamiajes de planes. Improvisa. Sonríe. Olvida los defectos y las taras, que las tienes, pero son menos de las que imaginas. Recupera tus virtudes y sácales brillo.
Hazte visible. Compra un vestido rojo y no lo guardes en el armario. Ni se te ocurra cambiarlo, adecentarlo o transformarlo en otra cosa. Maquíllate cuando no te apetezca, compra caramelos con azúcar de verdad y no te permitas sentirte culpable. Ve de tiendas, pasea entre las perchas y elige una, la más hortera, la menos discreta.
Pruébatela.
Atrévete, mírate en el espejo hasta que no te reconozcas o precisamente lo contrario, hasta que encuentres a esa extraña que resultas ser para ti misma.





amigaeterna dijo
Me apunto a lo del vestido rojo...
Muy bonito apunte ;)
Bico,
24 Noviembre 2009 | 01:54 PM