instrucciones para el avistamiento

INDICACIONES:
Tomas el primer camino de tierra despues de pasar por las areneras. Un kilómetro y medio después verás que la pista se convierte en sendero. Ahí debes dejar el coche. Siguiendo los pasos que otros siguieron y el rastro de césped carcomido de tanta suela que lo ha vapuleado, llegarás al embarcadero. Es curioso, porque no hay ni una sola barca, ni un bote a remos despintado a medio hundir o el rumor lejano de una zodiac.
El suelo tableado rodea el margen derecho durante unos cientos de metros, después se acaba y llegas al punto desde el que está tomada esa foto que ves.
El procedimiento es sencillo: te sientas en el borde y dejas que los pies descalzos jugueteen con el agua dibujando formas fugaces. Si estás callado, comenzará pronto el concierto. Primero las ranas, después los patos lejanos y alguna garza trastornada; y al final de todo, cuando oscurezca, se incorporarán legiones de grillos.
Mucha gente dice que es imposible, pero con el día claro, con la vista atenta y conteniendo el aliento, hay tardes que cuando el sol se oculta, justo por una esquinita escondida en que se toca con el agua de la laguna, se despide de ella con un intenso rayo verde.




Flanagan dijo
Garzas trastornadas, legiones de grillos... ¡Repámpanos, no se qué hago aquí, resérvame un sitio!
Me reafirmo, cada vez escribes mejor ¡y no lo puedes ocultar!
Besos.
20 Octubre 2009 | 12:21 PM