cambio climático
Intento desencadenar ciertas reacciones, bombardearte con iones que rompan este maldito equilibrio, este mar callado y la ausencia en mi orilla de tu oleaje. Quizás podría encaramarme a la luna para zarandearla y así obligar a que suba tu marea hasta mi boca; o atravesando esta playa cada vez más llena de arena, llegue al fin a la humedad salada de tus dedos.
Tendría que entender el significado de los silencios, lo que quieres decir cuando no dices nada y desvías la vista; debería comprender que la deriva de los continentes nos ha separado, pero pienso a veces que hay formas de arreglar lo que se ha roto, que las grietas podrían ser futuras cicatrices y las distancias sólo un espejismo transitorio debido a la deshidratación y el sol del verano.
Aun sabiendo que desandar caminos ya borrados es complicado, propongo acciones que aplaquen esta desertización que instala abismos de dunas entre nosotros. Lo que me ocurre es lo de siempre, esa incomprensión y extrañeza, la búsqueda de respuestas y abrazos sinceros; lo que sucede es que comienzo a entender que no puedo guardar el océano en un cubo de plástico.







sansar dijo
es de lo más bonito que he leído en mucho tiempo.
(¿Cómo se bombardea con iones?)
20 Julio 2009 | 06:59 PM