historia de una multa
- Buenos días, señorita.
- Buenos días.
- Perdone, pare el motor, ha sido captada por el radar.
- Ah, vale...
- Deme la documentación del vehículo y su carnet, por favor.
- Tome, ahí está todo.
(minutos de papeleo y tramitación)
- Verá, es que ha rebasado el límite en esa recta. Tendré que hacerle un boletín.
- ¿Multarme?
- Sí, sí... es que ha rebasado el límite, lo siento.
- No, nada, tramite, tramite.
- A ver, es que sólo iba a 85, pero como el límite es 70, saltó, por poco, por casi nada, pero saltó.
- Que sí, que sí, que iba rápido.
- Hombre no es tanto, pero ya sabe, bueno, es lo que es.
- Sí, que el límite se pone en algún punto.
- ¿Me la va a firmar?
- Eh... Sí, ¿no? no pienso reclamar, es línea contínua no puedo alegar un adelantamiento ni nada. Venga, traiga.
- Bueno, pues.. mire al menos no pierde puntos y si paga en 10 días le hacen descuento.
- Vale vale, no pasa nada.
- Pues nada, ya puede irse, lo siento, que no se gana ese dinero todos los días y empezar el día así no es plato de gusto para nadie, disculpe la molestia.
- En serio, no pasa nada. No se preocupe. Buen día.
- Buen viaje.
A veces ocurre que en el velorio es consolado quien menos se espera.






sansar dijo
llevaba el tricornio puesto? seguro que no. La culpa es de la chichonera esa que está endemoniada. Incluso hay chistes por ahí circulando (a velocidad moderada, eso sí).
por cierto, ibas o volvías?
28 Abril 2009 | 11:09 PM