pasar página
En el minuto uno tú caminabas por una calle repleta de transeúntes en dirección contraria, una marea de carpetas de la universidad, niñas pintadas como muñecas, hombres con chaquetas de botones mal cosidos y gente que espera mientras se fume el último elixyr, a 1,50 la cajetilla.
Entonces llegó la esquina de Santiago de Chile con República Argentina. Era el minuto dos. El viento rodaba calle abajo, racheado y violento, despeinando hasta a las más enlacadas mujeres, revolucionando todas las faldas y las miradas de los hombres que otean desde algún bar cercano.
Durante el minuto dos yo recorrí el tramo que separa la frutería de expositores en la calle del estanco. Tú salías de allí con una revista bajo el brazo y un marlboro en los labios. Te reconocí aún sin mirarte, se me dio la vuelta el estómago como un calcetín al final del día antes incluso de que me hablases.
En el minuto dos y medio todo se volvió confuso. Se desenfocaron mis ojos, vidriosos, por el viento que azota mi cara, me dije. Por la sorpresa de encontrarme, respondiste sin una sola palabra.
Seductor sin proponértelo, insegura sin desearlo, encantado tú, caótica yo. Se consumía el minuto tres mientras estudiábamos nuestras fachadas con frases educadas lanzadas al cuerpo. Por mi mente cruza la idea de ser malvada, sospecho que en tu frente está ya instalado el plan perfecto para la perdición de ambos.
Galopan los segundos del cuarto minuto cuando te comunico con silencios que llega varios años tarde este armisticio. Por mil convincentes razones y ninguna que no hayamos despedazado a mordiscos en alguna otra ocasión pasada me despido de ti con un remedo de sonrisa.
Te envío un adiós envuelto por el vaho que se escapa de mis labios mientras me alejo de allí. Te quedas en aquel terreno fronterizo entre Chile y Argentina, entre el minuto cinco y seis de esta nueva era individual.









srta desconocida dijo
hala, fin de la sesión de posts atrasados, a ver si me paseo por aquí al menos una vez por semana, que se me pone el local hecho un asco con tanta telaraña...
22 Noviembre 2007 | 10:40 PM