La Coctelera

aprendiendo del mundo

1 Octubre 2007

la toilette

Tiene cita a las diez. Empieza los preparativos con tiempo porque sabe que cuatro horas son necesarias para todo lo que tiene en mente. El atuendo está seleccionado y descansa en el interior de una bolsa transparente de lavandería. Sobre la cama el conjunto de lencería y las medias, los zapatos relucientes en la alfombra.
Meticulosa y perfeccionista, se encierra en el baño con un despertador programado para sonar noventa minutos después. Es todo el margen que se dará, se conoce bien y sabe que podría entretenerse durante horas si no se frena.

La bañera esta plagada de cosas, y todas las utilizará en algún momento: esponja natural, gel de avena, champú con oligoelementos, serum capilar, guante de crin, crema exfoliante, una loción tonificante corporal, mascarilla de fresa para la cara y otra de cítricos para el cabello.
Y aún así nada es suficiente.
Nunca se creerá limpia del todo. Por más que se lave, aunque guarde un frasco de lejía entre el arsenal de belleza, a pesar de que lo use como jabón de manos y se seque desde hace tiempo con toallas que van a la basura sin reutilizarse. La suciedad continúa en su interior. Y para la mente no existen detergentes.
Cuando las palmas de las manos comiencen a agrietársele se hará más doloroso el ritual. En cierto modo eso supone un alivio. Cree que sufrir purifica de algún modo, que el escozor y la quemazón servirán para acabar con esa horrible sombra que tizna sus pensamientos.

Sustituir la esponja por un estropajo contribuye a la purga. Elimina sudor, polución y aquellas bacterias que puedan estar adheridas a la dermis. Los primeros arañazos dibujan surcos blanquecinos de piel escamada, los siguientes van tiñendo de rojo la alfombra antideslizante de la bañera.
Además el agua hirviendo consume y arrasa a su paso. Cientos de gotas afiladas erosionan el cuerpo, diluyendo los rastros de sangre y las virutas de células muertas para dejar al descubierto su carne viva. Se convierte en un ser enrojecido y palpitante, trémulo y vulnerable, aunque sin duda más limpio y purificado.

Viene entonces el depilado. Obsesionada con su erradicación, cegada por la repugnancia ante un vello en que anida lo más pútrido del ser humano. Sexo, piernas, axilas, incluso los antebrazos son rasurados. Tras la cuchilla, las pinzas y el bautismo en agua oxigenada para cauterizar todo folículo.
Llega el turno de pies y manos. Con un cortacallos avaricioso, aparatos represores de cutículas y un set de manicura para aquellas uñas, cortadas tan al límite que algunos dedos estallan, capullos florecientes de piel desgarrada.

Suena el despertador. Ha pasado su hora y media de reloj y aún no está lista. Sentada sobre la tapa del retrete se dice que todo va mal. Está perdiendo la cabeza, desterrando al más común de los sentidos: su lógica y disciplina elemental. Reprime las lágrimas, los gritos, el deseo de aniquilarse, de dejarse envolver por el sinsentido.
Todo tiene solución, ha de tomar aliento y tranquilizarse.
Aunque haya olvidado lavarse los dientes como primer paso en su rito de limpieza, en el fondo no es para tanto. Basta con repetir todo de nuevo, dicen que a la tercera va la vencida.
Antes envía un mensaje, llegará tarde a la fiesta.

Y de regalo esta canción, que le va perfecta, Hurt de NIN en la versión de Johny Cash...

servido por srta desconocida 17 comentarios compártelo

17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Honey

Honey dijo

Jooooderrrr. Me has dejado de piedra. Al principio empezaba tan bien...parecía un comentario de un cuadro, un momento de "porque yo lo valgo", de esos que me encantan a mí. Pero la cosa acaba llena de mercromina...aichs. Besos guapa.

1 Octubre 2007 | 09:28 PM

lamazmorradelandroide

lamazmorradelandroide dijo

Madre del amor hermoso... Yo no sé qué decir...

Los vellos como escarpias me has dejado.

Fuerza y honor.

1 Octubre 2007 | 10:03 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

honey- estas cosas empiezan así, por un "me voy a enjabonar un par de veces más" que se descontrola...

nick- ese vello si te lo afeitas dejará de molestarte :P

bicos para los dos

1 Octubre 2007 | 10:32 PM

unseñor

unseñor dijo

Uf! No tengo ganas de leerlo...

Después, vale?

1 Octubre 2007 | 10:37 PM

sansar

sansar dijo

hmmm, no sé si me atreveré a hacer un comentario elogioso, no vaya a ser que venga alguien y me tache de ombliguista, jeje.
No estudies tanto, niña.
Johnny... buff!
bss

1 Octubre 2007 | 10:38 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

unseñor- cuando quiera usté, pero que sepa que por más publicidad subliminal que haga, no llegarán a gustarme las alcachofas ;)

sansar- no estudio taaaantooooo, podría estudiar más, quizá darle un par de vueltas al temario, o releer los resúmenes o.... o empezar a parecerme a la mujer del post!! puñetera obsesividad...

bicos repartidos

1 Octubre 2007 | 10:44 PM

lamandragora

lamandragora dijo

Un personaje sin higiene mental... yo no se porque me ha recordado a las anorexicas. Quizas por la obsesividad y el perfeccionismo llevado al extremo.

Me pregunto... ¿de donde te surgiran a ti estos hilos argumentales? ya se... de tu cabeza, pero y de donde mas.

Por cierto, me encanto.
Boas noites!!

2 Octubre 2007 | 01:36 AM

patrus

patrus dijo

auufff! dios! a medida que iba leyendo se me iba encogiendo el estómago y me elevaba sobre mi silla.
Bicos de recien llegada... y fulminada! ;-)

2 Octubre 2007 | 01:36 AM

srta desconocida

srta desconocida dijo

lamandragora- es algo llamado polución mental, que tienen algunas personas con trastorno obsesivo compulsivo, se sienten sucios por dentro, en su cabeza, y claro, eso es imposible de remediar. Y sí la personalidad de la anoréxica tiene mucho que ver con la del obsesivo...

lo saco de libros de psiquiatría que estudio, para algo me sirven además de para lo obvio...

patrus- fulminada noooo, mejor que sigas enterita...

bicos

2 Octubre 2007 | 01:44 AM

Alicia

Alicia dijo

Mudita me he quedado, no negaré que sé que existen las obsesiones, pero j.........., claro que de peores hay, aisssssss
petonets

2 Octubre 2007 | 09:56 AM

pepetxu

pepetxu dijo

Te deja cavilando tu escrito. Yo soy padre de dos adolescentes y en algunas ocasiones, cuando las veo tan obsesionadas con lo de los kilos, siento un poco de miedo. Se nota al leerte que conoces el tema del que hablas, por el minucioso retrato que has hecho. Espero que en su día, ayudes a mucha gente.
Salud

2 Octubre 2007 | 10:54 AM

mebajoenlaproxima

mebajoenlaproxima dijo

Uff, madre mía, a mí también se me ha encogido el estómago, pero sobre todo porque, conforme iba leyendo, he reconocido muchos síntomas en una persona muy cercana que niega simpre que tenga algún problema. Y, claro, lo lógico sería que acudiera a un psicólogo, pero es imposible hacerle entrar en razón porque no es consciente de que las cosas que hace en el baño son un poco obsesivas.

2 Octubre 2007 | 11:06 AM

srta desconocida

srta desconocida dijo

A los tres en general: el matiz diferenciador entre la obsesión normal (eso de revisar la llave del gas tres o cuatro veces) y la obsesión patológica está en el nivel de control. Para esta gente sería una catástrofe no poder repetir el ritual porque de veras creen que algo horrible ocurrirá si no lo hacen bien.

Según algunos autores todo deriva de la culpa, la resposabilidad y la demanda de ser perfectos. Es como la superstición de tocar madera, pero llevada al extremo y más elaborada.

Por lo demás, todos tenemos vicios, pequeñas obsesiones no patológicas: sumar matrículas, repetir frases, hacer las cosas en una determinada secuencia...

bicos

2 Octubre 2007 | 03:56 PM

mebajoenlaproxima

mebajoenlaproxima dijo

OK. Me queda claro, entonces, que estoy ante una obsesión patológica.

3 Octubre 2007 | 10:40 AM

srta desconocida

srta desconocida dijo

Sí no le consume mucho tiempo tampoco es muy alarmante. Aunque, por supuesto, mejor frenarse a tiempo y no esperar a que la cosa se desborde.

bicos

3 Octubre 2007 | 04:51 PM

wendy

wendy dijo

Los rituales son para algunos un bálsamo, un placebo, una necesidad de controlar... pero también la necesidad de evadir esa sensación de pérdida si la rutina no existe.

Un saludito

Wendy

3 Octubre 2007 | 05:08 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

pero como todo medicamento, en sobredosis produce efectos secundarios no deseados. Somos animales de costumbres, pero no todo debe reducirse a un rito compulsivo.

bicos

3 Octubre 2007 | 05:13 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de srta desconocida

aprendiendo del mundo

gallaecia, España
ver perfil »
contacto »
por ahora poco más que un rompecabezas en proceso de construcción y reconstrucción continua. Aún no he escogido mi decoración definitiva... en fase de pruebas estoy PD: se agradecen los comentarios, asi que ya sabeis...

Sindicación, estadísticas y cía

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 2.5 Spain License.

Fotos

srta desconocida todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera