cosas por las que vela una madre
Tu crees ser más lista. Mucho más. Piensas que no se entera de nada. Entonces entra al asalto a tu cuarto y teneis una conversación sobre todo y nada:
- mira lo que te compré, abre el paquete.
Es un sobre de papel rojizo y previsiblemente de una tienda de bisutería. Alzo las cejas, la miro de reojo, con media sonrisa. Supongo que será algo colorido, algún animalejo naïf que me haga soltar una carcajada y todo el aire enrarecido y comprimido en los pulmones.
- los ví, y me pareció que te hacen falta.
Los sostengo en la palma, un par de dados de un azul celeste engarzados en un pendiente. No digo nada. Sólo estudio su expresión mientras me habla.
- unos dados, por eso de tener suerte. Porque a veces los tiras y te sale un uno, pero con cada intento las posibilidades de que aparezca el seis doble son más altas, y por eso hay que seguir agitándolos y lanzándolos, que al final acabarán saliendo tal y como quieres.
- ¿¿Así que todo eso has visto en un par de pendientes??
- bueno, no tienes pendientes a juego con la camiseta Lichtenstein, que es de ese azul...
- jajaajaja... vale, eso son razones de peso. Gracias.
- nada nada, una madre tiene que pensar en esas cosas, en la combinación de colores y los complementos.
- ya, en las cosas que se me dan mal, según tú...
- no; en las que necesitas ayuda, por más que te empeñes en que puedes hacerlo sola.











solounpoco dijo
Bonito regalo. Ahora ya puedes jugartelo todo a los dados. En cualquier lugar y en cualquier momento.
Besos
7 Agosto 2007 | 05:18 PM