Meses que duran suspiros, horas en que caben vidas
Es época de ver como las cosas mudan de piel, como el tiempo arrastra sus pasos y se lleva con él muchas cosas, a algunos turistas eventuales y maletas de cuero.
Tendré desde ahora días que parecerán un carrusel, un frenesí de caras, de nombres, de datos y anécdotas que ir acumulando, que registro en mi memoría pero a las que no doy un valor significativo. Serán frivolidades rápidamente liberadas, como agua entre los dedos; que se va, aunque deje las manos heladas, con esa sensación fresca y húmeda impregnándolas durante un instante. Después la nada, la sensación de olvido permanente, la solitud y la soledad de la mesa, de los resumenes necesarios, los esquemas ilustrativos y múltiples opciones de respuesta.
He sido de las que nunca recuerda donde pusieron las llaves, el móvil o aquel papel en que dormitaban nueve cifras prometedoras. Amnésica de las que confunde conversaciones, películas, libros y nombres de pájaros. Olvidadiza, como aquellos que nunca pueden retener un aniversario, una cita con su médico o la hora a la que tomar su medicación. Eso queda aparcado, desde ahora es prioritario atesorar información, no dejar que nada se fugue. Debo apresar, aprehender y aprender; quedarme con todo, no desdeñar nada, mostrarme intratable y deseosa de conocimiento.
Tengo vagas percepciones, dejà vús constantes y convencimientos preclaros sobre los acontecimientos que se sucederán en los próximos meses, pero ninguna imagen definida; planes que no sistematizo, bocetos que no concreto, sueños que no duermo.
Hay en mí una sensación de extrañeza familiar, de calendarios que vuelan, escritos que se borran por culpa del sol y rotuladores gritones al contacto con el papel.
Quedan cinco meses. La cuenta atrás sigue, el reloj de arena se ha puesto en marcha.
Tic tac...
Canción de las que sigo con los labios ágiles y la mente en blanco. De las que habla del paso del tiempo y la gente que nos cruzamos en algún momento.
Ayy madre, que publico con el post a medias: la letra de la canción de Brassens versión bilingüe, Les Passantes.






sansar dijo
la vida son grandes periodos de aburrimiento rotos por intensos instantes que cambian la orografía del futuro.
tic-tac-tic-tac.
bss
30 Julio 2007 | 12:26 AM