Juguemos a que hoy sigue siendo ayer...
De nuevo me despierto tras pocas, muy pocas horas de sueño. Un regusto extraño, la boca seca, y moverme como desorientada; con resaca pero sin motivo. A oscuras me tropiezo con la alfombra, las zapatillas, un libro de evaluación psicológica y un peluche suicida. Llegar a la puerta y provocar el tintineo del amuleto chino, de esos baratos que regalan con tu pedido a domicilio. Crujir de cerraduras medio oxidadas por la edad y alguna arena arrastrada por los bajos de las puertas al abrirse.
En el baño me recibe una asombrosa claridad para ser las 9 de la mañana de un diciembre oscuro, además sumándole el frío y la humedad penetrante. Será porque voy descalza, probablemente; o porque estoy aún dormida, seguramente.
En casa el silencio mas absoluto, sólo un murmullo leve y el agua de la cisterna corriendo. Me escuecen los ojos; así que los mantengo al calor de los párpados; arropados y seguros frente a las agresiones del ambiente. De reojo me veo en el espejo del baño; parece que me hubiese peleado con la cama, y por lo que parece, hoy ha vencido. A estas horas me parezco muy poco a mi misma; o puede que sea después cuando me convierto en otra cosa distinta. Me es igual, no estoy para dilemas filosóficos en estas fechas, y menos a estas horas. Me despido de mi alter ego reflejo y vuelvo a la seguridad de las mantas pesadas y las persianas bajadas.
Me pierdo en el calor y el ambiente cargado que me acoge en la cama. Dejo que me envuelvan las sábanas, que se alargue la noche, fingiendo que todo permanece en calma. Acurrucarme abrazada a la almohada, soñar que hoy sigue siendo ayer y así no sentir escalofríos. No revivir mis pesadillas incluso con los ojos abiertos, aunque digan que los tiempos han cambiado y que esto no se ha terminado. Hacer como si todo marchase bien, como si nada pasase, como si no hubiese estallidos y coches bomba en las calles.



laluzenmi dijo
un peluche suicida. me quedo con las ganas de saber más...
30 Diciembre 2006 | 06:30 PM