Alergia al polen
Me llamas por teléfono. Hace tiempo que no sabía de tí, que ni te recordaba. Hasta ayer. Y justo hoy, tú me recuerdas a mí. Es extraño. Diría que es cosa de las fiestas si no se tratase de tí, de nosotros. Como me dijiste muchas veces, flores las justas. Somos alérgicos.
Vagas referencias a lejanos amigos comunes, preocupación por mi futuro, apuntes sobre tu vida bohemia, algunos silencios incómodos, felicitaciones de navidad por adelantado y una pizca de valor para sugerirte quedar.
Tardas más segundos de los necesarios en darme un sí, pero es que siempre has (hemos) jugado a la indiferencia. Y entonces me lo cuentas. Se llama XXX. Llevais un tiempo, unos meses, casi un año. Es fantástica, maravillosa, dulce, de ideas increíbles; un ser adorable. Vivís juntos, te cuida, te mima y decora tu antes cochambroso piso. Te tiene bien atrapado; eso lo noto por tu voz, por como hablas de ella. Y aún así rematas esa declaración diciendo que me echas de menos.
Sé perfectamente que si te digo café tú entiendes besos, que hablo de conversación y piensas en sexo, que te explico donde está ese bar y la única ruta que imaginas pasa por mi cuerpo. Me dices que sí; que quedaremos, que todo será inócuo, inocente y casi fraternal. Mucho me río de tí y tus pretensiones.
Trato de ser parcial y no pensar en lo que me has dicho; en XXX y tu maravillosa vida. Pero cierro los ojos y veo ese sofá que comprasteis, el libro de recetas de cocina africana y el nórdico de vuestra cama. Y sé que tengo que negarme, como en el vals; en que si uno avanza el otro retrocede para mantener la compostura y la distancia más adecuada.
Aunque hables de que añoras mis cosas claras y nuestros juegos, creo que estás totalmente cubierto de flores. Quizá ella encontró un antídoto para tu alergia, pero yo aún sigo con intolerancia al polen, así que no te acerques, no me pidas que te toque, eso me haría llorar.
PD: Curiosas conexiones mentales que hacen que recuerde a una persona y ese alguien reaparezca, aunque sea para desinflar todas mis expectativas...



Klase7 dijo
Recuerdos... personas que no olvidamos... o que creemos olvidadas pero ellas mismas se niegan a partir....
Es difícil que alguien a quien queremos sigua ahi... después de un tiempo.
¿Amigos?... no... si todavía el corazón siente y exitió el valor para pedir volver....
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Siempre hay momentos que no olvidaremos.. y creo que eso es lo que nos ata a las personas del pasados, los mejores momentos que vivimos... porque por algo se acabó.. pero a veces la mente es caprichosa y nos olvidamos de los malos momentos....
Adelante.... que mejores tiempos vendrán!
Besos.
17 Diciembre 2006 | 01:35 AM