Sinceridad momentánea (quizás sólo sea un desvarío)
Me quedo aquí esperando, de cuatro a diez; leyendo página tras página sin terminar de entender. No hay nada que me llene, que me acerque a mis metas o me haga ser yo misma.
En realidad, debería reconocer que mi principal prioridad, hoy por hoy, eres tú. Claro que eso sería utilizar frases demasiado grandilocuentes, algo excesivamente rimbombante como para que lo creas y menos viniendo de mí. Te reirías si lo oyeses, me harías callar y dejar de “mentir”. No das crédito a lo que digo, pensarás que son desvaríos, licencias artísticas, o juegos de palabras con intención estilística. Quizá ni siquiera me lo comentes, ni nombrarlo no sea que me ría; o que no desmienta mis pensamientos, que diga que esto es así, que escribo en los márgenes sobre ti, de cómo me haces sentir.
Sonreirías si te contase que las canciones hablan de mí, de la distancia, de la estupidez actual, del sinsentido de fantasear contigo. Incluso los anuncios de tv me recuerdan a ti, los programas, los presentadores…anoche me dormí escuchando los vaivenes del nikkei y el dow jones (y esto si que es una ironía). Diría que estoy enloqueciendo, no es sano, y es que tanta protección, tanto corredor de seguridad, y dime ¿de qué me sirvió? Suspiro como las quinceañeras a pesar de estar segura de que con esto perderé hasta quedar sin nada, aunque en la garganta se me atraviesen aún palabras vacías.
No lo buscaste, pero si lo deseases me manejarías a placer, me dirigirías sin problemas, como tu autómata, una marioneta o un pájaro dócil comiendo en tu mano. Me dejaste desarmada y ni siquiera estoy segura de que seas consciente de tu poder, de lo que podrías hacer y deshacer en mí, ser vulnerable y desnuda ante ti.
Si de contar verdades se trata, diré que nunca antes estuve así, que raras veces deje de dormir, nunca jamás de estudiar. Aquí me tienes, con sueño y temario atrasado; ojerosa e inculta; no parece buena mezcla, pero es lo que hay, lo que soy, lo que me dejas ser.
Te confieso que escribo esto porque sé que probablemente lo leerás. Lo hago porque no soy valiente para decírtelo, porque hoy de nuevo no podía dormir, porque me asalta sin cesar la imagen de como sería susurrártelo al oído…porque (no nos engañemos) me gustaría que algo cambiase, tener un respiro: sal de mi cabeza, libérame; lo necesito.
-------------------------------------
Y no, no me importa decir que sólo es algo irreal y etéreo, me gustan las fantasías; pero tengo miedo de que me devoren las sombras.



sansar dijo
qué bonito!
yo también tendría miedo. Las fantasías crecen al borde de las sombras. Pero sin miedo todo se vuelve demasiado previsible, no es cierto?
5 Noviembre 2006 | 11:46 PM