Balances y contrabalances: 3 amados y 3 odiados… Primera lista: caballeros, monsieurs & gentlemans
AVISO, OPINIONES TOTALMENTE SUBJETIVAS E ILÓGICAS, NO APTO PARA ALMAS SENSIBLES O FANS ENFERVORECIDOS
- Charlton Heston. Ben-Hur; sólo la carrera de cuádrigas y esos guiños velados en su “relación” con Messala, podrían justificar cualquier adoración hacia él. Además añadimos que fue Moisés recibiendo las tablas de la ley en aquella superproducción mítica de más de 4 horas, encarnó al adalid de la España imperial siendo el Cid más rubio y fornido, se trató de ligar a nuestra Carmencita Sevilla, se vio rodeado de monos superiores en una de las películas de culto para cualquier amante de la ciencia ficción y lució musculatura, pectorales y pierna por doquier siendo el héroe perfecto allá por los 60. Salvó a la pobre Eleanor Parker de las hormigas de la marabunta, a Orson Welles le financió Sed de Mal y soportó a Ava Gardner 55 días en Pekín. Es el símbolo de aquellas películas rococó de decorados mastodónticos y miles de extras que tanto gustaban a DeMille y el productor Bronston. Claro que es el mismo que se pasea por convenciones de la Asociación del rifle, el que habla de la homosexualidad como una enfermedad y considera un derecho inalienable el poseer y disparar un arma de fuego si a uno le viene en gana y se siente amenazado. Por ser republicano convencido; y puede que por ese episodio de Jesucristo, la lepra y sus señoras madre y hermana en Ben-hur, lo siento pero no lo trago. CULPABLE
- Elton John. El hombre con mayor número de gafas (y más horteras) del mundo. Aparecido en las listas de mujeres (sí, mujeres) peor vestidas de los años 70. Cantó en el funeral-show de aquella Lady reconvertida en santa popular (hay que ver como está el santoral). Encima hizo una bso para Disney por la que le dieron el oscar de rigor, es amigo personal de gente como los Beckham o George Michael, insulta a Madonna y se disculpa al día siguiente, abre temporadas de rebajas de Harrod´s y cantó en unos MTV con Eminem, a quien dice admirar. Aún así, me moriría por ir a una de sus fiestas de cumpleaños en que todos se disfrazan, escribió canciones fantásticas (con permiso de su coautor Turpin), era amigo del gran Freddie y es uno de los supervivientes de esa generación loca de ingleses. El gordito más estrambótico de Gran Bretaña, con un segundo nombre de la talla de Hércules, un repertorio casi infinito de baladas, capaz de presentarse a un concierto con un traje de lentejuelas azules o un chándal Nike y con unas manos para el piano que ya quisieran muchos. Además merece un respeto, que es Sir… en fin, una de mis debilidades. INOCENTE.
- Lance Armstrong. El más grande ciclista de todos los tiempos, según se ha autoproclamado él mismo. Hombre luchador, ciclista de pelotón que vio su carrera (y su vida) truncada por la enfermedad innombrable, por el cáncer. Unos años y varios tratamiento de quimioterapia, radioterapia y cirugía después; se convirtió en un ser nuevo. Con una gónada menos pero miles de ilusiones más, se puso a entrenar. Parece que lo hizo bien, porque no paró hasta ganar todos los tours que se le pusieron a tiro, fueron 7 ¿u 8? perdí la cuenta cuando se alzó con el 5 triunfo. Igualó a Mercx, Hinault… y mi querido Indurain. Además tuvo tiempo para diseñar las pulseras de goma amarilla tan monas de su fundación “livestrong”, novelar su lucha contra la enfermedad, tener un par de críos, ligarse a Sheryl Crow y fichar para su adineradísimo equipo a todo rival que pudiese amenazar su trayectoria de “superstar” del deporte. Se paseó por el pelotón con aire de superioridad, extrañado por no ser reconocido por los aficionados, incluso elegido como uno de los más antipáticos en ciertas revistas galas. Tan empeñado en demostrar que era el mejor de todo el universo, tan obsesionado en demostrar lo asombroso de su hazaña personal y profesional que consiguió que todos desconfiásemos de su pose de superación ante la adversidad. CULPABLE.
- Woody Allen. Empezamos a empeorar porque lo de este hombre no tiene perdón de ningún Dios, sea el suyo o el mío. Fugarse con la hija de tu mujer es lo suficientemente escabroso para terminar con cualquier carrera profesional. Además neurótico, egocéntrico y judio. Obsesionado con el sexo, la muerte, la religión y sus difíciles relaciones con las mujeres. Se vistió de espermatozoide y fue perseguido por una teta gigante en una de sus películas. Ironiza sobre el holocausto, la cultura de su pueblo y se atreve a repetir hasta la extenuación el mismo esquema en toda su filmografía: su personalidad, NY y psicoanálisis. No va a los Oscars y parece tener alergia a todo lo que suene a glamour, seguro que se marearía si tuviese un yate y se perdería si viviese en una mansión de Hollywood. Claro que el haber firmado algunas de las sentencias más rotundas de la historia del cine, ese afán por llegar a ser algún día el Bogart hebreo, y lo impagable de saber que posiblemente sea como parece: preocupado por las infinitas maneras de morir dentro de tu propia casa, por la claustrofobia de los ascensores y el miedo a que Wagner aliente nuevas invasiones de Polonia a quien lo escuche hacen que el resto se nos olvide, o por lo menos a mí sí. INOCENTE
- Dan Brown. Un éxito editorial tras otro. Hace que el género literario de los templarios viva la plenitud que merece y renacen los santos griales, arcas y misterios varios. Se atreve a hablar del Opus Dei, los Iluminati, los masones y si me descuido de los asesinos de Kennedy en el mismo libro. Achaca fallos de guión en los evangelios porque se ve que el sabe de eso, de cine. La viveza empresarial para sacar oportunamente un anexo de claves históricas para entender de que habla, biografías de los personajes en quien se centra y hasta contralibros que le desmienten. Si sumamos a Tom Hanks y un alto presupuesto, no sé que pega podría tener. Pero sí, las tiene; y son muchas. Porque trata de vendernos que su libro es algo así como un estudio arqueológico de la evolución real de la Iglesia, pero resulta ser una invención sin pies ni cabeza que hace que el Indiana Jones de Lucas y Spielberg parezca un documental de National Geographic. Porque si has leído algo más sobre el tema verás que todo podría sacarse de algún monográfico de la revista Más Allá escrito por Jiménez del Oso, e incluso así habría resultado más riguroso. Además pienso en el pobre de Umberto (Eco) y su nombre de la rosa, mil veces mejor, exceptuando el buen marketing, y por supuesto en esa sonrisilla del querido Dan, con su pelo rubio al viento y raya al lado, tan encantado de haberse conocido como para decir que sabe que su presencia incomoda a muchos, dando lecciones de arte para incultos que le crean. Deseo que al menos no se engañe a si mismo. CULPABLE
- Joaquín Sabina. Si describo a un mujeriego, alcohólico, consumidor de casi todo y juerguista, posiblemente nadie le salvaría de la quema. Utilizó pasaportes falsos para salir de España en los 70 yendo tras una mujer a tierras londinenses y no por motivos políticos, reniega públicamente de todo tipo de convenciones, se atreve a declararse putero convencido; en su salón se amontonan imágenes religiosas de santos y vírgenes; se levanta cuando todos nos acostamos y además invita a casa a varios Borbones para comer. Un cóctel demasiado explosivo, y eso por no hablar de su trabajo; con colaboraciones con el egocentrismo personificado de Fito Páez, coutorías con Antonio Flores, un grupo extraño con Krahe y cía y unos cuantos discos que le ensalzan por encima de la media musical de las radiofórmulas. Vale que ha escrito canciones para Torrente, para la Onassis, para el loco de la colina y sus ratones y hasta para su querido Atleti; pero reconocerán que tiene las mejores piernas del país con sus pantalones de niño de posguerra y su bombín calado. Además se ha quitado de casi todo lo imaginable, de vuelta de todo y aún le restan neuronas para escribir poesía, ¿a quien le importa que su voz esté quebrada? nunca sonaron mejor esos versos para las princesas, para las magdalenas y demás mujeres amadas durante una madrugada. INOCENTE
PD: Aún me falta el capítulo de mujeres, esforzándome en encontrar las más adecuadas...y si, es una burda copia de la idea original de Buda, pero es que se queda uno tan bien después de ponerlos a caldo...



Egon Blant dijo
A mí Dan Brown y Sabina me dan igual...pero de los otros estoy bastante de acuerdo...que plastas !!!!
Si exceptuamos presidentes de gobiernos, líderes religiosos, magnates y reyes...en mi lista pondría en el número 1 a Michael Schumacher...vete ya por favor, me tienes hartooooooooo !!!!
Un saludo.
20 Septiembre 2006 | 04:29 AM