Ventajas de las no-vacaciones
Duermes poco. Comes menos. La cabeza a mil revoluciones por minuto. Y empiezas a perder la cabeza. Crees tener premoniciones, te despiertas varias veces cada noche y por el día dejas que la mente vague chocando contra las paredes de la habitación.
Parece mentira, pero ya estas deseando que las vacaciones acaben. No eres animal hecho para la improvisación, agradecerás la vuelta a la rutina, estás deseando tener todo bajo control otra vez. Benditos horarios por cumplir. Bendita ocupación de la mente; al menos así no pensarás.



frva dijo
La rutina está en tí.
También en tus vacaciones.
Y en tus pensamientos...
25 Julio 2006 | 09:16 AM