A veces creo en lo imposible...25 de abril
Era uma vez um país cinzento onde nada acontecia... Ou melhor, as coisas e as pessoas aconteciam e nasciam, mas logo que acabavam de acontecer e de nascer, a cor era-lhes retirada, tudo passava a ser cinzento como nos noticiários da televisão da época. Até que...
"Terra da fraternidade/Grândola, vila morena/Em cada rosto igualdade/O povo é quem mais ordena"
Una canción. Esa era la señal convenida. A las 00:20 la voz de Afonso desde la radio Renascença servía como un grito para el levantamiento militar. Iba a ser un golpe de Estado, puede que hasta una guerra civil; pero cuando los carros de combate de Salgueiro Maia tomaron posiciones en el Largo do Carmo, en Lisboa; se encontraron con cientos de personas, gente que no parecía tener miedo, habían despertado; comenzaba la revolución. El pueblo salió a la calle ese 25 de Abril; cubrió las plazas, se confundió entre las armas, tapando incluso los tanques, a la espera de que el régimen se diese por vencido.
En una de esas plazas, un soldado pidió a una joven comunista un pitillo; ella, que era vendedora de flores le ofreció un "cravo" (clavel). Todo un símbolo: de la libertad, de todo un país, y de la voluntad y la creencia de que una flor acabaría por ser más fuerte que cualquier arma.
Portugal; cansada de ver morir a casi diez mil jóvenes en tierras lejanas, de matar y seguir perdiendo en las colonias africanas, decidió que todo esto iba a terminar. Analfabetismo, exilio, emigración y pobreza fue todo lo que pudo alcanzar en sus 40 años el Estado Novo Corporativo de un Salazar que parecía seguir gobernanado desde la tumba. "Orgulhosamente só", aislado del resto del mundo, suspendido en el tiempo, entre una España en su misma situación, y el eterno océano Atlántico.
Con las premisas resumidas en 3 "D": descolonizar, desenvolver y democratizar; los Capitanes de Abril, un grupo de altos cargos con el general Spínola a la cabeza, cambiaron la historia de su país, trayendo la libertad, demostrando algo que no se cansaron de repetir: los militares están para servir a los deseos del pueblo, a la democracia.
Tal y como se lee en muchos murales en las ciudades portuguesas; ahora "a poesía está nas rúas"; y la libertad, también.
------------
Traducción: Era una vez un país ceniciento en el que nada ocurría...o mejor dicho, las cosas y las personas ocurrían y nacían, pero cuando acababán de ocurrir y nacer, el color les era quitado; todo pasaba a ser ceniciento como en los noticiarios de la tv de la época. Hasta que...
------------
enlaces:
resumen histórico de la revolución
centro de documentación 25 de abril (portugués)
30 años, 30 canciones
25 fotos de Abril (y del régimen de Salazar)
película: Capitanes de Abril
José Zeca Afonso



patrus dijo
Me ha encantado todo, el post, tu cambio de imagen, ha sido genial, un abrazo :)
20 Junio 2006 | 03:44 PM