Puede elegir...pero así es más sencillo
Hay momentos en la vida en que todo sigue un orden lógico, lineal; las conclusiones se siguen de unas premisas muy claras y nada ambiguo nubla tus juicios. Hay siempre varias alternativas, y eres consciente de que una es verdadera y el resto falsas. Esto funciona por algún tiempo y hace que estudies, no te fies de extraños, te comas las verduras de la menestra y te sientes recto en clase. Pero hay cosas más complejas, en la que no hay una opción correcta, no hay un sólo camino; y desde luego, si ya te costaba decidirte entre nata y limón en la heladería del parque, esto supone un reto insalvable.
No te han enseñado a tomar decisiones, nadie te ha contado que elegir supone perder; y por eso te resistes a aceptarlo. Quieres ganar, tenerlo todo, pero eso es imposible, y estás empezando a ver que renunciar a cosas es parte de la vida. Tienes que hacer tus listas, pros y contras, y aunque nada espere eternamente a que elijas tu camino, yo no conozco un mejor modo de toma de decisiones.
Puedes pedir consejos, orientación o emular a alguien que admires. Este es un modo de difusión de tu resposabilidad, algo sencillo, fácil y sin complicación; haces lo que los demás esperan de tí: estudiar derecho por tus padres, tomar todo eso que tomas por tus amigos, dejarme porque sabías que si no lo haría yo...
Sólo sigues el plan marcado; lo que te han trazado desde el nacimiento, en la escuela, el bar de la esquina o en las predicciones de tu horóscopo. Te dejas llevar, cierras los ojos y la corriente te arrastra; así no tendrás que hacer listas, que pensar que es lo que quieres, elegir de entre todas las opciones. Y si todo sale mal no será tu culpa, pues no son tus elecciones; fueron las mías, las de tu familia, las que te había marcado el azar, las estrellas; y contra eso no puedes hacer nada; el destino está escrito, o eso te gusta decir.



sinpalabras dijo
Buf! no sé a quién irá dirigido este rapapolvo, pero no me gustaría estar en su pellejo.
11 Junio 2006 | 10:51 PM