intentaré seducir a Fraga, pero no prometo nada...

Quien dijo que el infierno son los demás debió ser más concreto: el infierno es la familia, y el juicio final se ensaya cada año por navidades.
La última sesión en pleno, acto 3º, dia 1 de enero.
Con la excusa de que son mi familia, no la suya, mi unidad materna (que poco valiente) se escaquea, dejándome sóla con un Mr. Potato envuelto en papel de regalo para mi primo y varias horas de sueño atrasado y/o perdido con el año nuevo.
El niño, de menos de 2 años, y su madre son los únicos en darme un par de besos. Es porque llevan poco tiempo en este círculo infernal. Les compadezco, no saben lo que les espera.
El tribunal de La Haya, versión casera, se reunía alrededor de una estufa de butano. Después de varias preguntas de cortesía y pasar por el detector de metales que mi tia M. (querida tía M.)tiene en los ojos y con el que escanea a todo ser vivo, empezó la ronda de preguntas.
Primero, y obligado, por la cobarde de mi madre, y su ausencia...pequeña excusa: casi he salvado el primer control del ejercito familiar.
Después sigue mi tia M., y a ella se une mi tio G. (amado padrino). Son el tandem perfecto, la una ataca y el otro se compadece de mí...no sé que es peor...a veces parecen conocer y utilizar las tácticas de la CIA, Mossad y MI6...todas a la vez.
G., hombre de mundo, es casi perfecto, un titán empresarial, sólo se equivocó una vez, y fue al casarse; para él verdadera tumba en forma de vida monótona en una ciudad de provincias. Desde entonces y para desahogarse por su frustración personal se dedica a añorar la atención personalizada de las azafatas de las grandes aerolíneas extranjeras, la forma de vida en Europa (porque esto señores NO es Europa)y particularmente en Alemania, país a varios millones de años luz de éste, tercermundista y chapucero.
Tras la segunda ronda de preguntas de la fiscal M., empiezo a sospechar que el tribunal allí reunido duda (y mucho) que yo haya acabado mis estudios. Creen que oculto información sobre mis calificaciones académicas,mis actividades extraescolares, un posible hijo secreto o puede que colabore con algún grupo terrorista. A pesar de mis intentos por clarificar la situación nada les hara cambiar de idea.
Finalmente, G. llega a la conclusión de que con el sistema tan desastroso, descoordinado y falto de ideas de este país no es raro que yo no tenga trabajo y que esté haciendo algo similar a una oposición (casi si, pero no)aunque eso será una pérdida de tiempo...ya se sabe, todos los trabajos los copan los alemanes, que son perfectos y vienen con nociones de física cuántica desde el parvulario.
Dejando a un lado el tema académico-profesional con la conclusión de que vale, se acepta una licenciatura como algo superior a un cursillo de macramé; pero que al final no hará que tengas un mejor sueldo o trabajo; se pasa al tema estrella de mi casamiento, arrejuntamiento, promiscuidad o celibato. El interesante debate sale de un modo natural, cuando alguien pregunta si no he conocido a ningún futuro medico o abogado en los 5años que llevo estudiando, que eso si sería aprovechar el tiempo.
Aunque me siento halagada por el hecho de que mi familia vea en mí grandes dotes para llegar a ser una Marina Castaño en potencia, no deja de molestarme esa insistencia en casarme. Sonrío, les doy la razón y dejo que sigan su interrogatorio.Ya tienen un veredicto, mi tia M. ha hablado: "ésta es demasiado lista para aguantar a un cualquiera más de una noche"
No sé si eso era una absolución o una condena, pero me eché a reir.
Intentaré no defraudarla demasiado. Se hará lo que se pueda.



knivess dijo
Pues tu tia M creo q tiene toda la razón del mundo, pues es casi imposible que tu acabes con un cualquiera, pues te estarias engañando a ti misma. Por una vez, como tantas otras, la voz de la experiencia tenia algo sensato q decir.
Un beso calculin.
4 Enero 2006 | 09:32 PM