Creo que soy masoquista
Una amiga me ha dicho que soy masoquista, que me gusta sufrir, o al menos exponerme a ciertas cosas que el resto de la raza humana suele evitar para sentirse mejor consigo mismo y la civilización occidental.
Vamos que soy de las que hurga en la herida hasta el fondo y disfruta con ello. Yo por supuesto me defendí diciendo que eso no es exactamente así, que estaba exagerando. Fue un error, porque me recitó de memoria una lista de costumbres autolesivas que practico a menudo. Al final hasta yo añadí alguna que se había dejado.Tenía razón, aunque no tengo cilicios bajo mi cama, sí me torturo varias veces semanalmente, a veces incluso a diario. Todo tiene su explicación, y como defensa alegaré que es una sana costumbre, para compensar mi vena más despreocupada. Digamos que me vacuno contra el mundo real.
Aquí va una lista de mis insanas costumbres:
-Leer en casi todos los paquetes de galletas, cereales, latas de conserva, comidas precocinada, etc...la lista de ingredientes para saber que llevan (preferiblemente hacerlo mientras se esta comiendo el producto)
-Similar procedimiento con mis prendas de ropa (normalmente del grupo inditex)leyendo los paises de fabricación para constatar la posible explotación.
-Tomar café en un bar cercano y leer "la razón". Todos los días pienso en dejarlo, aún así sigo haciéndolo y saliendo enfadada del bar.
- Acabar viendo una de esas películas horribles de sobremesa...termino entre dormida y asqueada.
-Reincidir en la depilación con cera caliente.
-Beber vino blanco en las cenas especiales, previendo la enorme resaca y dolor de estómago que tendré el día siguiente
-Quedar con esas amigas adorables pero pijas, para ir de compras (yo de visita) por tiendas de precios imposibles
-Intentar y conseguir aparcar en el hueco más estrecho que podía existir en toda la ciudad.
-Seguir comprando muebles de "fácil" montaje y pasar horas montándolos porque no tengo varias de las 35 herramientas necesarias.
-Ceder el paso y ayudar a la bruja de mi vecina a subir al ascensor aunque nunca lo comparta conmigo y me deje en el portal esperando.
-No usar casi nunca el paraguas, y claro, mojarme.
-Ver las noticias todos los días, en varias cadenas, y leer los informes de ongs (amnistia internacional, MSF, Greenpeace, UNICEF) para ver como el mundo sigue siendo un asco.
-Hablar de política con quien sé que terminaré discutiendo
-Ponerme los zapatos negros (gran instrumento de tortura)
-Contar una vez más cuantos días me quedan para las vacaciones...y también ver lo poco que durarán.
En fin, que me dejo muchas cosas, entre ellas la de ser crítica conmigo misma y lo que me rodea, sentirme culpable por mil cosas, odiar el mundo de vez en cuando...pero como seguro que contestaría Woody Allen ¿qué esperaban después de recibir una educación judeocristiana?



rafael dijo
Pues sí que es grave lo tuyo, aunque yo hago prácticamente todo menos ponerme tus zapatos negros, además, leo los mensajes de mi paquete de cigarrillos lo cual me crea un desasosiego y siempre me digo qué no sé para que diablos fumo.
Saludos y cuidate.
17 Diciembre 2005 | 08:01 PM