Todo sigue igual que ayer (o eso crees)

Hay fenómenos de la percepción muy muy curiosos.
Por ejemplo, ves a los demás cambiar, pero tu nunca pareces hacerlo. Desventajas de vernos cada día, nos tenemos muy estudiados, y los cambios son lentos.
Veo crecer a los que hasta hace poco eran niños, veo como el abeto junto a mi ventana poco a poco se acerca al alfeizar, incluso creo recordar vagamente como era mi perro hace un año, y sin embargo, ¿yo era igual hace un año? ¿y hace unos meses? ¿y unos días?
No creo que haya cambiado, o al menos no sustancialmente. Pero entonces ocurre algo; la vida esta llena de esos "algos" que hacen que tomes conciencia de la realidad; y te dices, por supuesto que he cambiado, claro!!Pues ayer por la noche choqué con un "algo".
La manera más brusca y dura de tener que admitir que ya no somos como solíamos es cuando nos encontramos a alguien querido al cual hace mucho tiempo que no vemos. Es una sensación agridulce la del reencuentro; por un lado (el del pasado) alegre; por otro (el del presente)triste.
Es una sensación desoladora, porque ambos tenemos la misma sensación; ante nuestros ojos un amigo, un cómplice del pasado se convierte en desconocido.
Reencontramos durante unos segundos o minutos, esa relación pretérita, para que un momento después las sonrisas se congelen al comprobar que todo se ha esfumado. En esa fracción de segundo no sólo se te encoge el corazón por el amigo olvidado, también por tu "yo perdido", por lo que fuiste en un tiempo y lugar pasado, eso que nunca más podrás revivir aunque quieras, porque, y esto es lo más duro de admitir, jamás volverás a ser como eras.
Ahora no eres mejor, no eres peor, tampoco más sabio, ni siquiera más guapo, y desde luego no más alto; simplemente eres diferente; y en parte lo eres porque también el resto del mundo se ha transformado.
Ya se sabe, todo cambia, nada permanece....



knivess dijo
todo fluye..........
11 Diciembre 2005 | 10:36 AM