mas cambios para nuevos adultos

Hay muchas cosas que cambian con la edad, y una de ellas es como los demas te tratan.
Más concretamente como tu familia se comporta contigo.
Cuando hablo de familia me refiero a nivel extenso, tios, primos, abuelos...cuyo habitat más común es siempre el de las comidas familiares. ¿por qué siempre se reuniran las personas en torno a una mesa para comer, cenar..y siempre en cantidades salvajes?
En fin, el momento culminante de tu madurez llega cuando te consideran lo suficientemente importante como para meterse contigo, a al menos así es como se comportan en mi familia; no eres nadie hasta que has oido de labios de de tu tía M que estas mas gorda, o tienes cara de cansada, triste, etc.
Mientras eres un niño a lo máximo que puedes aspirar es a recibir un capón de vez en cuando, o que te nombren por haber suspendido 9 y pegarle a tu hermano, o que te manden ir al bar de al lado a comprar una gaseosa. Ese es el triste mundo de los niños en mi familia: recaderos; motivo de quejas, como los grifos que gotean; y en algún momento aislado y algo ebrio, un beso o abrazo.
En mi defensa (o condena), he de decir que hasta los 17, o incluso algo mas; en las bodas, bautizos, etc... yo siempre recibí una bolsa de caramelos; según la familia, porque como no fumaba ni bebía... el culmen fue cuando con 19 me sentaron en una mesa de niños en una boda, cuando varios de mis primos de igual edad estaban con los adultos...mi familia, como todas, tiene un cierto toque subrrealista...y en aquella mesita me quede, hablando sobre los dibujos animados y los juegos de la playstation...comiendo mis caramelos y brindando con el champan Chupi...
Sin embargo, esos momentos de infancia prolongada han llegado a su fin, y yo, para mi gran familia (tios, primos, etc...) ya soy adulta. Y es que por fin he recibido mi primer insulto o comentario hiriente...es un momento iniciático; todo el mundo a la mesa (esta vez sin mesa infantil) y se hace el silencio. Todos se callan y observan como la gran gurú de la familia, mi tía M; me mira, sonríe y comienza a hablar...la observo entre complacida y ansiosa, ya era hora de que me tocase (ya sé que suena masoquista) y la escucho mientras me dice:
- claro, y ahora que ya terminaste la carrera, sólo te queda casarte y tener hijos, ¿no? porque de lo tuyo trabajo no hay, tendras que buscarte un marido que te mantenga...(aqui va la risotada malevola juojuojuo)
Sonrío. Miro a todos los presentes, esperan una reacción; la que definirá mi personalidad adulta dentro de nuestro pequeño clan. Me dirijo a mi tía y con una sonrisa le digo:
-no te preocupes, seguro que sabre arreglármelas, al fin y al cabo tú te casaste a los 30, ¿no? aún me queda tiempo, además para mi tampoco sería un problema estar soltera.
Punto final. ya formo parte del gran espectaculo de lanzamiento de dagas y cuchillos que es mi familia. y creo que el primer lanzamiento no ha estado mal. Para ser una principiante he esquivado relativamente bien los cuchillos. Veremos como será la respuesta.
Eso ya será en navidad...



Vidal dijo
A mi mepaso algo parecido, muy bueno el post.
Y adelate con el blog.
4 Diciembre 2005 | 01:08 PM